lunes, 6 de febrero de 2012

La tienda de los errores



Había cometido tantos errores a lo largo de mi vida que ya no sabía que hacer con ellos. Al principio los iba guardando en los cajones de mi casa en un fallido intento por olvidarlos, cosa que me fue imposible porque cada vez que buscaba alguna solución (que también suelo guardarlas en los cajones), aparecían recordándome el fallo cometido.
Cuando ya los cajones no cerraban del peso, tuve que sacar algunos errores y empezar a colocarlos en los altillos de los armarios.

Ahí tenía sitio de sobra así que me relajé pensando que pasaría mucho tiempo hasta que completase ese gran hueco. Otro error. Al cabo de unos meses ya no cerraban las puertas. Y claro, entre tanta equivocación apenas se veían las soluciones, pero estaban ahí guardadas, sólo que yo no tenía paciencia para buscarlas.
Ya cuando mi casa había sido "okupada" por tantos errores tuve que tomar una medida drástica, no podía continuar así, tropezando por el pasillo, sin sitio en la encimera de la cocina y sentándome encima de ellos por todas partes.

Y como suelen aparecer las cosas, osea, cuando no las buscas, apareció un día en un cajón la solución: abrir una tienda para vender todos mis fallos.
Eran ventajas por todas partes. No tenía trabajo y ahora iba a montar un negocio, además de perder de vista todos esos lastres en mi vida me sacaría unos beneficios.
¿Y quién querría comprar mis errores? ¿ acaso la gente es tan tonta que compraría los errores de otra persona para sí misma?. Pues sí. Mi tienda fue todo un éxito porque nadie escarmienta por cabeza ajena y lo que para mí fue un error, tal vez para otra persona no lo sea.
El caso es que me quedé apenas sin errores y claro, tuve que cerrar mi tienda. Pero estaba lista para comenzar de cero con el almacén vacío pero deseosa por llenarlo de las cosas que he ido comprando con el dinero que gané vendiendo mis desaciertos.
Invertí en sabiduría, que me deja unos grandes réditos. Me hice de una buena experiencia que he puesto a plazo fijo. Ahorré disgustos y lágrimas. No me hizo falta comprar alegría, me la regalaron por mis buenos negocios. Y la tranquilidad se acomodó en mis cajones, ya vacíos y aburridos de estar tan solos.

Sé que seguiré cometiendo equivocaciones, lo que ocurre es que el espacio donde las iré guardando ya está ocupado por las vivencias, y éstas serán muy reticentes a la hora de dejar sitio para nadie más.
¿ Y saben qué les digo queridos amigos?... que no hay ni un sólo día que no recuerde todos mis errores, porque gracias a ellos soy la que soy y cuando veo que alguien va a cometer el mismo error que yo cometí, sólo le puedo decir que ... le alquilo mi tienda.


Fuente: internet

viernes, 2 de diciembre de 2011

Amar...


Estudiar, escribir, caminar, soñar, dibujar, una charlar con amigos, bailar, abrazar, una tarde de sol, la playa, una canción...
El amanecer, la luna redonda redonda como un queso, saltar, dormir...
Hagas lo que hagas, ama. Hoy, ama hoy con todas tus fuerzas porque el mañana ya traerá su carga.
Ama hoy, con todo tu corazón, porque ayer ya se llevó lo mucho o nada que hicimos. Lo bueno y malo, lo divertido o triste ya se fué...
Ama, vive, sueña, hoy.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Guiños del pasado

Actualmente estudio la carrera de licenciatura en educación primaria, es decir, estudio para convertirme en maestro de niños de nivel primaria. Estoy en el último año de mi carrera y como corresponde, me encuentro en mi periodo de prácticas intensivas, en donde se me asigna un grupo de niños y yo, con apoyo de una maestra oficial (tutora), dirijo dicho grupo y le enseño. En resumen, se trata de practicar en "condiciones reales de trabajo". Mi relación con mis alumnos de 4° es muy buena, ellos tienen entre 8 y 10 años de edad, nos llevamos bien y me corresponden a la hora de aprender, aunque soy un maestro principiante y tengo mis fallos, siento que desarrollo bien mis clases y que juntos mis alumnos y yo vamos creciendo poco a poco.

El otro día, me encontraba yo dando clases en un día normal, fue entonces cuando llamó alguien a la puerta; era una maestra de otro grupo, de 3 °C para ser precisos. Ella me preguntó algo diciendo "disculpe maestro..." no recuerdo qué más dijo, ni presté mucha atención a eso en ese momento pues había algo extraño en la voz y rostro de aquella docente. Le respondí y ella me sonrió y se fue, esa sonrisa que te hace alguien conocido... Fue entonces cuando me percaté.
-¿Cómo se llama la maestra que acaba de irse?- le pregunté a un alumno. -¿Quién? ¿La maestra Carmelita?-. Estaba yo en lo correcto, entonces mi mente viajó en el tiempo: Estaba yo en primero de primaria, la maestra repartió unos libritos donde venían oraciones sencillas para aprender a leer "mamá Ema, papá Pepe,..."; por primera vez vi un mapa del país y encontré el lugar donde vivo demasiado chiquito, -imposible caber ahí-; fui llorando con la maestra porque un niño se burlaba de que mis dibujos parecían gallinas y mi maestra me explicó que me estaba faltando dibujarle brazos a mis personajes; la maestra nos llevó a recorrer por primera vez la escuela, pero como nos portamos mal ya no nos llevó a la planta alta...

En efecto, todos esos recuerdos entrecortados llegaron a mi mente porque esa maestra, la maestra "Carmelita" era la misma maestra que me enseñó tanto cuando tenía yo 6 años y cursé el primer grado de primaria, la maestra Luz del Carmen como yo siempre la conocí, mi maestra... ¡mi maestra acababa de llamarme "maestro"! Días después, la busqué y hablamos, con la sorpresa de que ella también me había reconocido desde la primera vez que me vio dando clases.

A veces pensamos que vamos sin rumbo por la vida, y dudamos sobre nuestras decisiones, cuestionándonos si de verdad deberíamos estar haciendo lo que hacemos, si de verdad estamos en el lugar en el que deberíamos estar, si de verdad convivimos con las personas que convivimos. Son estos pequeños guiños que te da la vida que te hacen comprender que el camino que sigues no son casualidades y que tus decisiones son las correctas cuando son salidas de tu propia fuerza de voluntad. Al menos a mí, esta experiencia me llenó de inspiración y despejó mis dudas ¿y a ti? ¿has vivido esos pequeños guiños que te la vida y despejan tus dudas? yo sé que sí, solo es cuestión de abrir los ojos. ¡Saludos!

atte. Yo ¬¬

lunes, 21 de noviembre de 2011

Lo bello de ser un humano... y lo lamentable de no saber ser uno de verdad.

La niñez es algo mágico y divino, es la oportunidad que Dios nos dio para poder ser felices de verdad con nuestra ingenuidad que no nos permite sufrir más de lo que podamos resistir, y porque sobre todo tenemos la oportunidad de ser más receptores en cuanto a aprendizaje; andamos en la bicicleta nos caemos y lloramos porque sufrimos el dolor físico q nos provoca lastimarnos; sin embargo aprendemos de esa experiencia a tener más cuidado... es una experiencia para toda la vida.

La adolescencia es algo grandioso, es la oportunidad que Dios nos dio para poder soñar y explorar muchas cosas, que nos ponen en un universo de emociones convulsas y agridulces que la misma impulsividad propia de la fuerza de la juventud hace que la vivamos lo más parecido al limite, todo esto para proveernos del conocimiento que necesitaremos más adelante. En esta etapa creemos saber lo q es el amor nos enamoramos perdidamente y nos ilusionamos con la facilidad que requiere mover un dedo, nos rompen el corazón y aprendemos que el amor es algo de cuidado... es una experiencia para toda la vida.

la Adultez es algo maravilloso que Dios nos dio para que disfrutemos la vida sabiéndola vivir basada en nuestras propias experiencias y en las ajenas, esta etapa es una aventura completa en la que tenemos que poner a prueba nuestra supervivencia... en la que llegamos a darnos cuenta de quién somos realmente, de lo que carecemos y de lo q nos sobra, lo q esta bien en nosotros y lo que no... es un camino por recorrer lleno de aprendizajes por coleccionar... es la etapa donde nuestra mayor meta debe ser procurar ser lo más cercano a ser feliz y procurar un vejez digna. Es cuando tenemos la oportunidad de ser enteramente autónomos y decidir hacer feliz a alguien más... es simplemente una experiencia para toda la vida..

Y finalmente la vejez es algo hermoso que Dios nos dio para sentirnos realizados y orgullosos de lo que hemos sido y lo que hemos hecho por los demás, de volver a una especie de niñez y disfrutar de la vida con la ilusión sublime que caracteriza a la infancia... de esperar con dignidad el día del descanso merecido al que el ser humano está destinado después de recorrer años de aventuras y emociones de todos los colores... una experiencia para lo que resta de vida.

Sí Dios nos dio el privilegio de vivir cuatro etapas, para disfrutar la vida de diferente manera, apreciando lo bello de este mundo repleto de comodidades y lujos tales como le agua, el aire, los minerales, la flora y la fauna, el sol, la luna y las estrellas y encima con impresionantes paisajes y climas de todo tipo para que nos deleitemos... porque nos empeñamos en perfeccionar el fino arte de complicar nos la vida, destruyendo el lugar donde habitamos??

Sí Dios nos dio la ventaja de ser seres racionales, para que disfrutemos aún de más comodidades creadas por nosotros mismos para un bienestar más placentero, y de poder socializar los unos con los otros para disfrutar una vida lejos de de lo que podría ser una abrumadora soledad... nos empeñemos en usar la racionabilidad para destruirnos los unos a los otros??

No es acaso sorprendente que teniendo más privilegios que los animales, sean ellos más civilizados que nosotros?

No señores...! no se trata de ser perfectos; se trata de aprender a ser un humano de verdad, y apegarse a las normas de convivencia y respetar nuestro entorno, de intentar utilizar la inteligencia para hacer algo bueno por el prójimo no para hacer guerras y matar, de cuidar la tierra no para destruirla!

Despertemos! dejemos de odiarnos y sepamos ser humanos de verdad!!!


lunes, 31 de octubre de 2011

RESANANDO LAS HERIDAS


Hace pocos días decidí arreglar mi cuarto, estaba lleno de fisuras y sin pintar, porque sinceramente no tenia ánimos de ponerme a repararlo, pensaba para que?, da igual, hasta que un día me decidí a arreglarlo, no se exactamente que me impulso pero ya no podía verlo un día mas así, no soportaba voltear todos los días y verlo igual siempre…no tenia ni idea de como iba a empezar sabia que lo tenia que hacer , pero como??, en mi vida sinceramente había reparado fisuras y pintado un cuarto… que necesitaba aparte de ganas??, entonces empecé a investigar por internet sobre materiales, y ver videos de como se hacían las reparaciones que requería… después fui a comprar lo que necesitaba a una tienda de materiales para construcción, iba muy emocionada porque era algo nuevo para mi hacer este tipo de cosas, con la ilusión de ver mi cuarto mejor y sentirme tranquila ese era mi objetivo , después de comprar el material decidí comenzar con ayuda de un amigo, empezamos moviendo muebles y limpiando lo mas posible las paredes pero al momento de llegar a las fisuras fue lo mas complicado en cada una había primero que lijar después limpiar con un trapo húmedo y por ultimo poner la pasta selladora, después volver a lijar …. Había montones de fisuras y apenas íbamos en la primer pared, al principio parecía sencillo, pero al voltear atrás decía se ve igual!!, no parece que hayamos avanzado y sinceramente me empecé a desesperar , mi amigo me decía no te preocupes tranquila!!, si hemos avanzado solo que no se nota todavía es un proceso, entonces me tranquilice y de nuevo los cuatro pasos, lijar, limpiar, resanar y lijar de nuevo, así otra ves, había momentos que volvía la desesperación y trataba de no volver atrás, pero de nuevo regresaba esa sensación de pensar, ¿y para que estoy haciendo todo esto??, valdrá la pena??, y por otra parte en mi cabeza también estaba la idea de, quiero ver este lugar mejor lo necesito!!!, así que volvía a empezar una y otra ves…. Así paso casi una semana , pues cada pared debía llevar el mismo proceso… el día que terminamos de nuevo volte atrás y dije quedo igual nooo!!!, pues sin pintura parecía que no hubiéramos hecho nada, además el cuarto era un desastre con todas las cosas por todos lados, aun así pensé lo tengo que terminar no hay vuelta atrás , no me puedo quedar a medias , ni puedo volver atrás tampoco, decidí ir a comprar la pintura para dar el siguiente paso, escogí color amarillo para una pared y color blanco para el resto de las paredes….al pintar la primera pared ya se veía el cambio, y me empecé a alegrar un poco , ya en la segunda mas, para la tercera decía se ve mucho mejor, y ya para terminar estaba muy emocionada y con una sonrisa en la cara, y pensé valió la pena todo el esfuerzo!!!, esta es mi recompensa…. mirar alrededor y ver todo limpio y ordenado sentir la tranquilidad de estar en mi espacio personal .

Yo comparo todo este proceso con algunas situaciones de nuestra vida…. Cuando tenia que resanar pensaba …es como cuando tenemos una herida que nos duele y aun asi la ignoramos y tratamos de evadirla con diferentes situaciones, hasta que un día no podemos mas y no tenemos otra opción mas que repararla para poder seguir adelante , en cada herida es un proceso, doloroso lo se, y parece que no valiera la pena el esfuerzo , mas no es así, no es visible pero sin embargo se necesita hacerlo, al terminar parece que sigue sin pasar nada, solo sentimos un pequeño alivio y pensamos abra valido la pena??, podremos sentir incluso hasta coraje y desesperación pues los resultados siguen sin ser visibles, hasta que compensamos a pintarlo de un color va tomando forma , ya no es gris y ya no tiene heridas, cada lugar de a poco y con paciencia, hasta que un día miramos atrás y nos damos cuenta que esta complemente pintado de otros colores y sin saber nos inunda una alegría enorme ahora los resultados son visibles tanto en el interior como en el exterior, nos empieza a inundar la alegría y sin darnos cuenta ya nada es igual que antes… ahora somos felices y queremos compartir esto con los demás y hacerles ver que vale la pena el esfuerzo a pesar de todo y sin proponerlo empezamos a contagiar a los demás … y mostrarles que la vida vale la pena vivirla!!!!

Les deseo de todo corazon que logren sanar sus heridas y comienzen a vivir y crear su propio destino....


"Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas- la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias- para decidir su propio camino".

Viktor E. Frankl


martes, 25 de octubre de 2011

Gracias

Algunas veces nos lleva mucho tiempo y muchas lágrimas aprender cosas simples.
Algunas veces necesitamos caer profundo, tan profundo que no hay más opción que volver a salir...
Lo maravilloso, es que a pesar de todo la capacidad para rearmarnos está dentro nuestro aunque no nos damos cuenta.
Gracias Humberto y teya por acompañarme. Mis mejores deseos para Uds. 


sábado, 17 de septiembre de 2011

Cercos o puentes?

Esta es la historia de dos hermanos que hacía muchos años vivían en granjas vecinas y entre ellos existía total armonía.
Pero un día entraron en un conflicto. Era el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo cosechas, intercambiando maquinarias en forma continua. Todo comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta que explotó en un intercambio de palabras duras. A esto le siguieron semanas de silencio.
Una mañana alguien llamó en la casa de Luis. Al abrir la puerta, se encontró con un hombre cargando herramientas de carpintero quien le dijo: – Estoy buscando trabajo por unos días, quizás usted necesite realizar algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso.
-Sí- dijo muy seguro el mayor de los hermanos -tengo un trabajo para usted-
-Mire señor, allí al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno… en realidad es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros pero él desvío el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Sé que hizo esto para enfurecerme ¡pero yo le voy a hacer una mejor!
Quiero que con esa pila de desechos de madera que está junto al granero construya una cerca de dos metros de alto, para no verlo nunca más.
El carpintero le dijo: -Comprendo la situación.
El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.
Cuando el granjero regresó entrada la tarde, el carpintero ya había terminado su trabajo.
El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, sin palabras, no podía creer lo que estaba viendo… El carpintero no había construido ninguna cerca de dos metros sino un puente que unía las dos granjas a través del arroyo.
 Era una fina pieza de arte, con pasamanos y todo.
En ese momento vino desde su granja su hermano menor, muy conmovido, muy emocionado por lo que veía, y abrazando a su hermano mayor le dijo:
-Realmente sos un gran hombre, por haber hecho construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho…
Los hermanos se abrazaron y cuando estaban en su reconciliación vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.
-No, espere señor, quédese un par de días más, tengo mucho trabajo para encargarle- le dijo el hermano mayor.
-Me gustaría quedarme- dijo sonriendo el carpintero- pero tengo muchos puentes por construir…

Fuente: internet